La semana pasada, una delegación de altos dirigentes de nuestro partido, Fuerza del Pueblo, depositó ante la Junta Central Electoral su nuevo padrón de un millón 500 mil afiliados.

Eso es consistente con la meta que desde sus orígenes nos habíamos trazado. En efecto, luego de nuestra participación en el proceso electoral del 2020, en el que de la posición número 18 en la boleta electoral, terminamos en la número 3, en calidad de partido mayoritario, nos propusimos, de manera gradual, construir una organización política fuerte e influyente.

Para la Fuerza del Pueblo, el 2021 representó el año del despegue. La idea era que durante el transcurso de ese año teníamos que alcanzar la cifra de un millón de afiliados. Lo alcanzamos antes de tiempo. A mitad de año, es decir, para el mes de junio, acudimos por vez primera ante el órgano electoral para presentar un padrón conforme al objetivo que nos habíamos trazado.

Lo pudimos lograr en base al hecho de que de manera continua estuvimos juramentando a nuevos miembros de nuestra organización que provenían de distintas organizaciones políticas, así como de personas independientes que habían estado deseando participar en la actividad política, pero no habían encontrado el partido que les abriera sus puertas y con el cual se sintieran plenamente identificados.

Los nuevos integrantes eran organizados en direcciones de base, direcciones medias, de distritos municipales, municipios, provinciales y de circunscripciones electorales. De esa manera, se fue conformando una institución política de presencia territorial en todo el ámbito nacional.

De igual forma, se fue nutriendo de diferentes sectores de la vida nacional, desde estudiantes, amas de casa, empresarios, profesionales, trabajadores y campesinos, entre otros. Su idea era conformar una organización política progresista, abierta, plural, con amplia participación de sectores populares, tradicionalmente excluidos de nuestro sistema político.

Para nosotros, el 2022 sería un año de avance. Continuamos recorriendo todo el territorio nacional, identificando todos aquellos ciudadanos deseosos de ser actores directos en el proceso de transformación de nuestra sociedad hacia una democracia renovada que restituya un sentido de dignidad a la acción política y ofrezca oportunidades, progreso y prosperidad a toda la nación dominicana.

HACIA LA CONSOLIDACIÓN

Como consecuencia de ese año de avance, la meta era alcanzar para el mes de marzo de este año, 2023, un millón 500 mil afiliados en nuestro partido. Lo logramos. Ahora, para la segunda mitad de este año, nuestro objetivo es organizar en los distintos estamentos institucionales de nuestra organización, a dos millones de ciudadanos.

De esa manera, la Fuerza del Pueblo quedará consolidada como una efectiva organización política, tanto en el plano nacional como en las seccionales del exterior, donde se encuentran también integrados compañeras y compañeros de la diáspora deseosos de contribuir con el bienestar de nuestro pueblo.

Plantearnos la meta de dos millones de afiliados en la Fuerza del Pueblo era el resultado de la necesidad de reconquistar y reorganizar la base social y electoral de apoyo que pudimos alcanzar a partir del 2004 en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Durante la campaña electoral de ese año, nuestro objetivo, luego de dejar de ser un partido de cuadros, para convertirnos en un partido de masas, fue el de tener empadronados a dos millones de compañeras y compañeros, a sabiendas de que algunos serían miembros activos y otros pasivos.

En todo caso, ese plan dio sus resultados. Por primera vez en un certamen electoral presidencial, un candidato se alzaba con la victoria en primera vuelta, con dos millones de votantes en su favor.

A partir de ahí fueron victorias continuas por encima del 50 por ciento de la votación, lo que nunca se había alcanzado en la historia política de la República Dominicana, haciendo, por consiguiente, del partido morado, el más exitoso en las lides electorales del país.

Con la ruptura del 2019, esa base social y electoral de apoyo quedó dispersa. En principio, la mayoría del lado del PLD, debido a que era el partido de gobierno y en vísperas de un nuevo certamen electoral muchos entendieron, en ese momento, que estaba mejor posicionado para salir triunfante de ese desafío en las urnas.

Al producirse la derrota, sin embargo, empezó a producirse un flujo continuo de miembros de esa organización, así como de otras instituciones políticas, hacia la Fuerza del Pueblo. Esto así, como resultado del reconocimiento a nuestro legado histórico y a su confianza en nuestra visión de futuro, en beneficio de las mayorías nacionales.

HACIA UNA VICTORIA INELUDIBLE

Al conquistar sus dos millones de afiliados para la segunda mitad de este año, 2023, la Fuerza del Pueblo habrá recuperado el espacio político que representaba en la antigua organización política y, por consiguiente, se habrá consolidado como una fuerza política lista para subir al cuadrilátero en el 2024 y noquear a su adversario en el primer asalto.

Se estima para los comicios del 2024, que 8 millones de ciudadanos tendrán derecho al ejercicio del sufragio. Si en las elecciones presidenciales tradicionalmente vota el 70 por ciento de la población hábil, eso significa que tendríamos un universo de alrededor de 5 millones 600 mil votantes.

Así las cosas, para salir triunfante en primera vuelta electoral se necesitarían alrededor de 2 millones 800 mil votos. Si la Fuerza del Pueblo, como es su propósito, tiene en sus filas 2 millones de ciudadanos afiliados, organizados, capacitados electoralmente y movilizados, saldría a la arena electoral con un dinamismo y una vitalidad que le pondrían en condición de poder utilizar su maquinaria interna para alcanzar los 800 mil votos adicionales a su número de afiliados, necesarios para una victoria contundente.

La turbulencia, volatilidad e incertidumbre que actualmente prevalece en el mundo, de lo cual no escapa la República Dominicana, no favorece a los gobiernos de turno. En todas partes, caen como castillos de naipes.

Con los dos millones de afiliados que obtendremos a mediados de este año, 2023, la Fuerza del Pueblo se encontraría en condiciones óptimas para, en el 2024, izar la bandera de la victoria.

 

Fuente: Listín Diario